8 mitos sobre el Yoga que puedes dejar de creerte ya mismo

Mitos del Yoga

El yoga normalmente es conocido por su habilidad de hacerte más flexible. Pero aunque no puedas publicar super-fotos de super-posturas en tu cuenta de Instagram, te puedes beneficiar del Yoga, olvidándote de todos los mitos que pueda haber.

Aquí te explicamos porque el Yoga es ¡para todo el mundo! Literalmente: para todo el mundo. ¡Ya verás!

Mitos del Yoga

Mito Nº 1 – Tienes que ser muy flexible y estar en forma para hacer Yoga

Bueno, pues esto seguramente será uno de lo que más se escucha. Y es justo al revés. La forma más física del Yoga en las que se enfoca en las posturas es para todo el mundo. Cada postura tiene varios niveles y se puede hacer hasta donde el propio cuerpo se lo permita. (Hablamos tanto de “la forma física del Yoga” porque realmente el Yoga es más una filosofía de vida que incluye otros aspectos de la vida cotidiana que solo hacer las posturas) Y vamos más allá: la forma física del Yoga es cualquier momento que seas capaz de “meterte” en tu cuerpo, conectar contigo mismo, respirar y centrarte en la suave sinergia de movimiento y respiración. Punto. No hay más. Puedes hacer un paseo y sentir el apoyo de tus pies en el suelo, el movimiento de tu musculatura y tus articulaciones, como fluye tu respiración. Y eso también es Yoga.

Obviamente las posturas se han “inventado” y desarrollado para darte unos beneficios específicos y una sesión de Yoga personalizada buscará satisfacer tus necesidades personales.

E incluso a lo contrario si tienes demasiado flexibilidad y quizás como consecuencia frecuentes problemas articulares, el Yoga puede ayudarte a ganar fuerza para respaldar y asegurar esas articulaciones.

El Yoga tiene la habilidad de “encontrarte” donde estás en este momento y llevarte a otro estado diferente.

 

Mito Nº 2 – El Yoga es una práctica física

Lo hemos mencionado ya antes.

Cuando ves a una persona que hace posturas, podrás ver que está haciendo Yoga. Pero también se puede hacer Yoga sin que se vea desde “fuera”. Porque el Yoga es un estado de atención. El Yoga no fue diseñado para ser una práctica únicamente física. El Yoga es un estado de conciencia que aportamos a todas las actividades físicas y cosas que hacemos en el día a día. Puedes hacer Spinning haciendo Yoga – bueno, admito que con la música, el movimiento y la respiración agitada quizás resulte un poco difícil, ¡pero, claro que se podría! Mientras observes, lleves una intención hacia tus actos y tomes conciencia tus movimientos, tu respiración, tu ser interior.

 

Mito Nº 3 – El beneficio y objeto principal del Yoga es estar en forma

Por supuesto el Yoga puede ponerte en forma. Quizás más de lo que uno se piensa, ya que hay posturas para todo. Pero la intención originaria del Yoga no era mejorar tu forma física. Esta idea es muy occidental y se ha puesto muy de moda en los últimos 100 años. Pero el Yoga va más allá.

De hecho uno de los mayores beneficios que nos puede aportar el Yoga es la mejora de la calidad del sueño y la reducción de estrés, dolor y ansiedad. Y ni siquiera necesitas experimentar un tipo específico del Yoga para notar estos beneficios. Simplemente necesitas una intención positiva, un entendimiento de cómo hacer las posturas de manera segura y ser consistente en tu práctica física y mental durante un tiempo.

La vida diaria puede ser extenuante para nuestros cuerpos, mentes, espíritus y el Yoga puede ser un antídoto para ello. Puedes seguir con tu práctica de Cross-Fit o hacer maratones y contrarrestar con el Yoga para soltar. Alguien que ve el Yoga como solo una práctica para mejorar su condición física puede perderse el espectro completo de los beneficios que puede aportar.

 

Mito Nº 4 – El yoga requiere poder respirar bien

Muchas de las prácticas yoguitas se basan en la respiración. Eso es correcto. Por ejemplo cuando controlas la longitud de tus inhalaciones y exhalaciones para dirigir tu cansancio o agitación. Pero también es posible respirar demasiado profundo y a cambio generarte más ansiedad.

Hay un tiempo y lugar para una respiración estructurada, ya que te puede mantener enfocado o incluso recordarte de respirar bien. Pero el objetivo es ayudar a la respiración que fluya de manera natural, espontánea y automática. Realmente esta es la respiración más sanadora, ya que ayuda a que el cuerpo se regule por si mismo hacia un estado de relajación. Y en un estado de relajación fluiremos a todos los niveles: físicamente, bioquímicamente, mentalmente, espiritualmente,….

 

Mito Nº 5 – El Yoga solo se hace encima de la esterilla

Obviamente una esterilla nos ayudará no solo a mantener ciertas posturas, pero también a ponernos en disposición mental de tomarnos el tiempo para nosotros. Pero el hecho que nos pongamos nuestras super-fashion-leggins, desenrollemos la esterilla y llevemos colgando unos wonderful malas, no hace que en ese momento realmente estemos haciendo Yoga, si lo que estamos haciendo encima de esa esterilla es pensar en lo que tengo que hacer de cenar, lo que me voy a poner el fin de semana o el dinero que tengo en mi cuenta.

El yoga consiste en crear un estado de conciencia en la vida. Cuando por ejemplo practicas una postura difícil y/o intentas ir más allá de tu flexibilidad, quizás puedes estar pensando como te duele y que realmente no te apetece estar aquí. Pero en el Yoga se trata realmente de introducirse en esa postura, con los ojos cerrados sentir la postura, toda la musculatura, las tensiones que se pueden producir, tomar una respiración y soltarlas. Lo mismo que en la vida misma: tomar conciencia de lo que me está pasando en este momento, respirar, soltar y fluir. Disfrutar del momento. Vivir el mismo momento. Y para eso no necesitas una esterilla.

 

Mito Nº 6 – Todos los tipos de Yoga son prácticamente iguales

Si alguna vez has hecho una clase de Yoga y no te ha gustado, no asumes que el Yoga en general no es para ti. Solo es un indicador que el profesor o la clase no encaja con tus necesidades en ese momento.

Hay tantos tipos de Yoga como personas que practican Yoga. Ni siquiera un cierto “estilo” puede garantizarte que si lo da otro profesor, la clase sea igual. Hay estilos de Yoga más físicos, incluso atléticos o gimnásticos, hay estilos de Yoga más terpeuticos si necesitas recuperarte de una lesión o tienes una enfermedad o trastorno específico, hay estilos de Yoga más mentales o meditativos para aliviar el estrés y la ansiedad y algunos otros más espirituales.

Desde mi propia experiencia, yo nunca me hubiera imaginado hacer Bikram Yogaen un cierto momento. El Bikram Yoga es un estilo de Yoga físicamente fuerte que se practica a 40ºC.  No pensaba que sería mi estilo. No era mi rollo en absoluto. Pero en un momento dado, me apetecía una práctica fuerte y calurosa (obviamente era invierno) y le di una oportunidad. Y aunque este estilo y esa filosofía que tiene, no iba muy acorde con mi propia “filosofía yóguica” si que disfruté de una práctica rigurosa y me gustó notar los beneficios físicos.

Realmente te tienes que preguntar a ti mismo lo que estás buscando en ese momento. También puede resultarte difícil encontrar exactamente lo que buscas. Pero en ese momento, déjate llevar por la sensación que te crea la clase, cómo te sientes cuando sales de clase, como te sientes durante la semana y como te sientes cuando has ido unas cuantas veces. Si te aporta algo. No te encasilles a ti mismo. Fluye. También es natural que te vayas desarrollando y que tus necesidades cambien a lo largo del tiempo que practicas Yoga.

 

Mito Nº 7 – Tienes que ir a un estudio para hacer Yoga

Bueno, pues depende. Si que es verdad que si la primerísima vez que haces Yoga, lo ideal sería que un profesor de Yoga te eche un vistazo cuando hagas las posturas. Y además el profesor te puede aportar muchísimo más que solo la corrección de tus posturas. También los compañeros con los que compartes la clase te pueden aportar experiencias de las que te puedes beneficiar.

Pero hoy día hay tantos recursos que no es necesario ir a un estudio y puedes hacer Yoga en casa sin mayor problema. Lo ideal es que no solo te pongas en frente de la pantalla, sino que también utilices un espejo y seas autocrítico. Está bien fluir, cerrar los ojos y sentir. Pero echarle un vistazo a la postura en un espejo. Mira si de verdad lo que estas haciendo yo es lo que está haciendo el profesor de la clase online, tampoco está mal.

La práctica en casa tiene la ventaja que puedes elegir el mejor momento del día para ti, tanto como el espacio y ambiente que quieres y ajustar la práctica a tu necesidad ese día.

 

Mito Nº 8 – El progreso solo se mide por tu aumento de flexibilidad

Mientras el Yoga frecuentemente es retratado sobre todo en las redes sociales como una práctica con poses locas, realmente no necesitas esta práctica acrobática. Aunque no haya nada en contra practicar posturas avanzadas, realmente la esencia del Yoga es mejorar la consciencia.

Mientras te vas desarrollando en tu práctica puedes hacer posturas incluso más fáciles, porque pueden ser más terapéuticas, efectivas o aportarte los beneficios que buscas. Aquí más no es más. A veces menos es más y a veces no hace falta tener más. No sé si me explico…

Para medir tu progreso es más aconsejable hacer un seguimiento de cómo te sientes. Estás experimentando mejoría física? Mejora/empeora tu dolor, ansiedad, estrés, relajación, concentración, paciencia,….

Al final en el Yoga realmente de lo que se trata es de encontrar una manera de disfrutar un poco más de la experiencia de la vida.

 

¡Lee también sobre los beneficios que te puede aportar el Yoga aquí y aquí!

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Aquí desmontamos los mitos del Yoga - lo que nos podemos llegar a imaginar sobre el Yoga y lo que es de verdad.

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