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Meditación en pareja: una forma de mejorar tu relación



Todas las parejas discutimos o peleamos en algunos momentos, ¡incluso el Dalai Lama lo ha confesado! Fíjate en esta anécdota que acabo de descubrir porque seguro que te ayuda. Hace unos años una pareja durante una visita a la India tuvo la suerte de entrevistarse con el Dalai Lama. Después de aproximadamente media hora de conversación, el marido se sentía tan bien que espontáneamente expresó “No me quiero ir, me gustaría quedarme aquí para siempre”. ¿Te imaginas cuál fue la respuesta del Dalai Lama? Pues bien sencilla, “Si estuviéramos juntos todo el tiempo, nos pelearíamos” Si las personas como el Dalai Lama que llevan años y años meditando también pueden perder la paciencia a ti también te puede suceder. Es inevitable que la comunicación con tu pareja sea un reto, que haya choques, que haya momentos en que no se pueden cubrir las necesidades de los dos o momentos en los que te gustaría que tu pareja no fuera como es. Pero es como es y la única manera de llevarlo con alegría es cambiar tu percepción y tu actitud hacia él o hacia ella. En esto, en aceptar la realidad como es y en amar a tu pareja como es, te puede ayudar y mucho la meditación.


La meditación en pareja os puede ayudar

Las relaciones de pareja son muy deseadas por la mayor parte de la población. De hecho somos más los emparejados (aunque la relación termine en separación o divorcio) que los solteros o solteras convencid@s. Sin embargo la pareja también es una de las universidades más difíciles por las que podemos pasar y nos obliga a replantearnos muchas de nuestras creencias que pueden estar profundamente arraigadas. Y si además tienes niños, el nivel de dificultad aumenta aún más.

¿Para qué sirve la meditación en pareja?

Uno de los principales beneficios de la meditación es que te permite descubrir poco a poco que tú eres el único o la única responsable de tus emociones y sentimientos. Estamos muy acostumbrados a relacionar cómo nos sentimos o cómo estamos con lo que nos está sucediendo. Por ejemplo estoy triste porque mi pareja no ha contestado a mi mensaje, estoy enfadado porque mi pareja siempre me está criticando, me da mucha rabia cómo trata a los niños, yo no lo haría así… Si consideramos que todas estas situaciones son la causa, el efecto inevitable es que nos sentimos mal. Pero esto en realidad no funciona así. Lo que te sucede, o lo que hace la otra persona no necesariamente tiene que tener un impacto negativo sobre ti. La meditación, si la practicas de forma continuada, te permite dar un paso atrás y mirar la situación con mayor perspectiva. Te permite evitar que la emoción te invada y que actúes movido por ella. Mirar la situación con calma puede permitir incluso que te rías de situaciones que antes te hacían perder el control. Si tu pareja te irrita y tú pasas horas y días dando vueltas a lo que ha sucedido, conseguirás lo mismo que si echas más y más leña al fuego. Conseguirás que el problema se haga cada vez más grande y sobretodo conseguirás sentirte cada vez peor. Sin embargo si puedes aceptar de forma amorosa que tu pareja tiene limitaciones, que no siempre será como tu desearías, que quizás quiere cambiar pero le resulta más difícil de lo que te lo parece a ti… entonces es posible que la separación y la hostilidad se puedan ir disolviendo.

Entonces, ¿tenemos que meditar juntos?

Pues no necesariamente aunque puede ser una buena práctica compartir el espacio de meditación. Si sois capaces de deteneros juntos unos minutos antes de abordar los temas que os resultan más difíciles, seguramente las discusiones entre vosotros cambiarán y mucho. Interrumpir una discusión y tomaros el tiempo de retomar la calma, os permitirá evitar complicaciones más graves en vuestra relación. Meditar por separado también puede servir, especialmente si la tensión ha subido tanto que no te apetece estar cerca de tu pareja. La meditación te ayudará a recuperar el equilibrio y recuperar la calma para reflexionar sobre lo que ha sucedido. Descubrirás que quizás ha habido un malentendido, descubrirás lo que tú has hecho que quizás ha empeorado la situación. Tenemos mucha facilidad para identificar lo que el otro hace mal o no nos gusta pero generalmente dedicamos menos tiempo a reconocer nuestra parte de responsabilidad en lo que ha sucedido. El espacio que demos a la meditación nos puede ayudar con esto también.

¿Te animas con la meditación en pareja? Ponte en marcha porque seguro que no te arrepentirás.

 

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Comments 2

    1. Post
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      ¡Hola Elisabeth!
      ¡Por supuesto! Concentrarse en la respiración es una de las maneras más fáciles y bonitas de meditar que existe. De hecho desde el Budismo conocemos una meditación que se llama “Anapanasati” que acompaña la respiración de diferentes maneras durante 4 ciclos. Es muy fácil y una vez que la hayas practicado con una guía (p.e. como este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=WXrTo5D3kbA), las siguientes veces podrás hacerlo tu misma y así tienes un recurso más.
      Un saludo!

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